El yin y el yan.. O una de cal y otra de arena. Es así. Los argentinos nos destacamos por experimentar este tipo de dualidades en nuestro diario vivir, lo cual hace que proyectemos un universo un tanto incierto en todo lo que nos proponemos.
Y el Mundial de Fútbol Gay realizado en la ciudad de Buenos Aires tuvo un poco de eso.
Hubo mucha gente que pensó que la organización sería un fracaso –quizá porque disfrutamos de ver como se hacen las cosas mal-, para aquellos que tuvieron ese razonamiento, se equivocaron. Pero tampoco podemos decir que fue un éxito rotundo.
Por eso, analicemos un poco de lo que estamos hablando.
Este Mundial fue el primero que reunió la mayor cantidad de equipos participantes en su historia, destacándose la primera aparición de países como México, Uruguay e Islandia. Además, tuvo la importancia de contar con el apoyo oficial de la AFA.
Sin embargo, fue el campeonato que más desconcierto generó en los jugadores debido a que en un principio no contaban con un cronograma organizado de cómo iba a desarrollarse el torneo, ni de las actividades en general.
Fue también el Mundial que tuvo mayor cobertura periodística tanto a nivel nacional, como internacional, diversos medios de todo el planeta transmitieron los detalles del evento, algo casi sin precedentes. Pero también se experimentaron fallas groseras en relación al transporte de los jugadores hacia el estadio, como así también en el horario y días de la realización de los partidos.
Los participantes quedaron maravillados con el trato amable y cordial de la mayoría de las personas que estaban involucradas con la organización. Pero esto se vio contrastado con una serie de robos que sufrieron algunos jugadores y visitantes durante la semana que duró el encuentro.
Así, podemos seguir enumerando una cantidad de sucesos tanto positivos como negativos que hicieron que el evento fuera pasando por diferentes matices.
Eso sí, hay que destacar también el esfuerzo y aporte de un grupo de personas que puso lo mejor de sí y que ante los problemas que surgían dieron su mejor energía y voluntad para poder solucionarlos, entre ellos se encuentran Marcelo Suntheim y César Gigliutti de la CHA, Norberto Selasco, Leandro Mur, Ray Nasser, y por supuesto los incansables voluntarios, entre muchos otros.
Como anécdota queda que nuestros DOGOS fueron los grandes campeones, lo cual nos llena de mucho orgullo.
El objetivo se cumplió, Buenos Aires fue la primera ciudad en Latinoamérica en realizar un evento gay de esta índole. Quedaron en el tapete muchas cosas a mejorar en el futuro si se quiere volver a organizar algo de esta envergadura.
Quizá también sería bueno sentir un poco más que todos tiramos para el mismo lado, ya sea en las cosas buenas que sucedan o en las cosas malas. Que sea un aprendizaje constante y fluido que nos permita seguir creciendo. Dejar un poco el yin y el yan de lado. Y sentir que avanzamos hacia una comunidad gay más fuerte, dinámica y de la que nos podamos sentir 100% orgullosos. Sobre todo esto último: sentirnos orgullosos.
Fabián Fuentes
¡FELICITACIONES AL EQUIPO "LOS DOGOS" DE ARGENTINA, NUEVO CAMPEON IGLFA 07!